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Al finalizar este relato, el protagonista —es decir, usted —muere.
Con toda seguridad creerá que en alguno de los puntos se le va a dar
una o varias oportunidades de salvar el pellejo. No se haga ilusiones,
todo está dispuesto para que al final usted muera. La historia comienza
en el punto 1, este. Se está planteando la situación inicial del
protagonista, que es usted. Usted vive en Königsberg. Es un día de sol.
Al final del punto 1 hay escritos una, dos o varias cifras que le
indicarán qué camino puede tomar. Así, si encuentra un 29, un 3 o un
26, querrá decir que puede tomar el hilo que le conduce al punto 29, al
3 o al 26 del relato. No habrá pistas ni motivos acerca de por qué debe
leer en un orden u otro (¿qué sentido tendría, ante lo inevitable de la
eternidad?).
2 El resto de la semana lo pasa usted tratando de arreglar algunos asuntos pendientes. Una noche, cuando usted ya estaba durmiendo, golpean con violencia en su puerta. Abre y uno de los sicarios le exhorta a acompañarle. Un coche le está esperando en su portal. Se viste y baja.
